Héctor David Rosales

Esta semana La Manigua regresa a Cuba. Y de una forma diferente. Pasamos de la foto fija a la cinematografía. Hector David Rosales es un joven y talentoso cinematógrafo y director cubano al que conocí hace un tiempo a través de las redes sociales. A pesar de vivir en la misma ciudad, fue difícil encontrarnos cara a cara hasta hace apenas un par de meses. Tuve la oportunidad de hacerle unos retratos para un proyecto personal y terminamos conversando por una par de horas mientras hacía mis fotos. Cuando lo conoces personalmente te das cuenta que tienes frente a ti a un tipo genuino y con muchas ganas de hacer, de crear. Una energía positiva permanente y una vision clara de las cosas. Pero mejor dejo “la muela” y los dejo con nuestra conversación. 


website, instagram, vimeo 


La Manigua: Hola Héctor, Bienvenido a La Manigua. Hagamos un pequeño “cuéntame tu vida”, ¿dónde naciste? ¿dónde te criaste, cómo llegas al mundo del arte?

Héctor David Rosales: Hola Rainy. Muchas gracias por invitarme a La Manigua. Nací en La Habana, Cuba, específicamente en el canal del cerro. Ahí me crie y viví muchos años de mi vida. A la edad de 20 años más o menos me mudé a Centro Habana, así que he sido un Habanero gran parte de mi vida. A los 27 años llegué a Estados Unidos y he vivido todo este tiempo en Miami. Mi primer acercamiento al mundo del arte fue a través de La Colmenita (grupo de teatro infantil). Mi mamá hace el cuento mejor que yo, pero sobre la edad de seis años tenía grupo de Rap con dos amigos de la primaria y ensayábamos en el patio de mi casa. Un día mi mamá tendía la ropa y escuchó las letras de nuestras canciones y primero le dio gracia, después se horrorizó, no hacíamos más que repetir lo que escuchamos de los adultos del barrio así que me imagino que las letras decían cualquier barbaridad. A partir de ese momento mi mamá me puso en cuanto círculo de interés había. Fui a clases de inglés, de canto, de pintura, hasta que entré en La Colmenita (Grupo de teatro infantil cubano) y ahí pasé gran parte de mi infancia. A los 15 años me fui a estudiar actuación a la escuela Nacional de Artes (ENA). Cuando me gradué de la ENA decidí estudiar cinematografía en el ISA.

Yissy Garcia & BandAncha - Mr Miller Director: Hector David Rosales Producer: Zona Jazz


LM: Tengo entendido que tus comienzos fueron como actor. ¿Cómo llega Héctor David al cine?

¿Como fue el proceso de convertirte en cineasta?

HDR: Así es mis inicios fueron como actor. Primero como un niño actor en el grupo de Teatro de La Colmenita que fue una experiencia súper linda por todo lo que viví. De hecho, muchos de mis grandes amigos hoy en día son de esa etapa. La ENA fueron cuatro años de estudio muy divertidos que recuerdo con mucho placer. En la etapa de la ENA, estaba súper metido en el tema de la música y tocaba guitarra en un par de grupos a manera de hobby, nada serio, siempre me ha encantado la música. Entonces cuando estaba terminando la ENA quería estudiar algo relacionado con sonido o música y así es como llego a la escuela de cine en Cuba. Coincide que en uno de los últimos años de la escuela, trabajo con Fernando Pérez en su película ”Martí, el ojo del canario  y estar en el rodaje fue decisivo en mi elección sobre lo que quería estudiar. Me di cuenta de que quería entender y conocer más de ese mundo que existía detrás de cámara y no estar delante de la cámara. Entonces, así llego a la Famca, ISA. Empiezo por Sonido, pero estando en primer año me cambié a la facultad de fotografía donde me gradué en la especialidad de cinematografía.

Vocal Sampling - Five minutes more Director & Cinematographer - Hector David Rosales / Producer - Zig Zag World


LM: ¿Cómo elijes que proyectos hacer? ¿Cómo diferencias los proyectos que tienen un valor personal y los que son de una índole más comercial?

HDR: Esta es una pregunta muy difícil de responder porque trato de ponerle pasión a todo lo que hago, aunque a veces hago proyectos que no reflejan quien soy. En Cuba hice muchos trabajos por encargo. Trabajé como director de fotografía y dirigí videos musicales, pequeñas publicidades y documentales. Pero siempre hay un punto donde sientes que esa obra es tuya y es difícil separar los proyectos comerciales y la obra personal. Definitivamente es algo que si he estado sintiendo más en los últimos años. Quiero dedicarle más tiempo a mis proyectos personales y estar involucrado en proyectos con los que me identifique. Creo que es algo que tiene que ver con intereses personales y cómo utilizar la cinematografía, el cine, la música, el audiovisual en general en función de transmitir un discurso que personalmente te atraiga y te apasione. Hoy en día me interesa hacer publicidad también. Es un medio que prácticamente no conozco, hacer trabajos comerciales en los que intentaré dejar mi marca personal.

LM: Háblame de tu último proyecto “STEPS OUT OF THE BLUE” que está saliendo en estos días. ¿De qué trata y cómo surge la idea de realizarlo? 

HDR: Este proyecto tiene la particularidad de ser la primera obra que hago fuera de cualquier encargo. Surge de la necesidad y el deseo de contar una historia.  Por eso le tengo especial cariño. Aunque te repito, yo intento que mi trabajo se parezca a mí, que lleve mi huella plasmada. Siento que los clientes que se acercan a mi buscan eso que llamamos “voz propia”. Es un corto experimental. Surgió de la improvisación y como un laboratorio de creación. No es un proyecto con ansias de ser vendido o ni siquiera distribuido, pero si de ser visto. El deseo partió de contar una historia y transmitir sensaciones más que entendimiento. Para mí es muy importante que las obras tengan poesía, que sean sensoriales y yo creo que este cortometraje es un ejemplo de ello. El corto lo voy a poner online de manera gratuita en las próximas semanas. Aún no tenemos fecha definida porque depende de la respuesta de algunos festivales a los que lo hemos mandado y sería una alegría poder participar. 

Creo que podemos aprovechar para dejar saber a la gente que nos lee donde pueden verlo. La manera que no se van a perder el estreno es suscribiéndose en mi página web https://www.hectordavidrosales.com/steps-out-of-the-blue ahí van encontrar más información sobre el corto y la manera de verlo online.

LM: Tengo entendido que “RAZING LIBERTY SQUARE” otro proyecto en el que trabajaste como cinematógrafo ha tenido muy buena acogida. ¿Me puedes contar un poco de que trata?

HDR: Con respecto al documental, te comparto la sinopsis y así me centro más en mi experiencia personal. Cuando decidí mudarme a los Estados Unidos mi idea inicial era estudiar una maestría en dirección de cine, pero por el camino eso se transformó y decidí que quería trabajar en cine independiente y obtener más experiencia. En esa búsqueda en este nuevo espacio (Miami), coincido con KatjaEsson, la directora que justo empezaba a preparar el rodaje de esta película-documental. A lo largo de casi tres años, trabajar en este proyecto, te aseguro que ha sido la escuela buscaba. He aprendido muchísimo de cine, de la vida, de una nueva sociedad, me he acercado a familias y a historias nuevas para mí con la sinceridad y la vulnerabilidad de respetar y poder mostrar con el lente de la cámara mi visión y compartirla a grandes audiencias. Ha sido realmente una experiencia de vida. La película ahora mismo está en edición y estoy ansioso porque se termine. Así qué te mantendré al tanto del estreno.

Sinopsis

“A medida que el aumento del nivel del mar amenaza las lujosas playas de Miami, los propietarios adinerados están empujando tierra adentro hacia terrenos más altos. El barrio históricamente negro de Liberty City ha sido ignorado tanto por los desarrolladores como por los legisladores, durante generaciones. Ubicada a 10 pies sobre el nivel del mar, Liberty City ahora se vuelve más atractiva con cada marea creciente. En su corazón se encuentran el proyecto de viviendas Liberty Square, el primer proyecto de viviendas públicas segregadas en el sur”. 

Un nuevo documental de la cineasta nominada al Premio de la Academia Oscar, Katja Esson comienza en el mismo momento en que Liberty Square está siendo arrasada para dar paso al nuevo “Liberty City Rising”: un desarrollo de ingresos mixtos de $ 300 millones.

https://www.razinglibertysquare.org

Havana World Music IV  - Director & Cinematographer - Hector David Rosales / Producer - Havana World Music


LM: ¿Qué motiva a Héctor David? Y como una especia de segunda parte a esta pregunta… ¿Cuáles son tus mayores influencias? En tu caso me parece valido hablar de directores o películas/documentales que te hayan marcado en tu formación.

HDR: Yo creo que esta si es una pregunta difícil. Ja Ja Ja. A mí me encanta trabajar historias sensoriales, me interesa el silencio, encontrar poesía en el día a día. Ese es el tipo de cosas que me motivan a contar historias. Buscar siempre la humanidad dentro de cualquier contexto. Cómo motivar sentimientos en el espectador es siempre un motor impulsor. Me influye mucho la música, la pasión de cuando tenía 5 o 6 años con mi grupito de rap no ha cambiado. Me encanta escuchar desde Pink Floyd hasta Juan Luis Guerra. Respecto a directores de cine y películas hay una que especialmente marcó mi acercamiento al cine y es Héroe de Zhan Yimou. Recuerdo que conseguí esa película cuando estaba trabajando en la película Martí, el ojo del canario de Fernando Pérez y el asistente de dirección me la pasó y me dijo: si tú quieres estudiar cine tienes que ver esta película. Y efectivamente esa película tiene imágenes que no se me borran de la cabeza como la pelea en la que vuelan encima del lago, el trabajo de los colores según las diferentes historias, son elementos que marcaron mucho mi acercamiento al cine. Luego recuerdo que descubrí a Tarantino y a los hermanos Cohen, me fascinaron. Pudiera mencionar también directores como Yorgos Lanthimos y  Andrei Zviáguintsev. Y como directores de fotografía tendría que mencionar obligatoriamente Bradford Young creo que ahora mismo es mi director de fotografía preferido. También busco inspiración en las artes plásticas y tendría que mencionar a David Caspar Freidrich. Creo que la pasión y el suspenso de sus imágenes es algo que me atrae y me fascina.

Showreel - Héctor David Rosales


LM: Te conocí primero como fotógrafo, en ese momento no sabía mucho de ti. Luego entendí que tú foco principal es el cine. ¿Hay planes de hacer algún proyecto con fotografía fija en el futuro? ¿Es algo que hayas pensado o explorado?

HDR: Nunca he hecho ningún proyecto de foto fija. Hago fotografía analógica a manera de hobby y de exploración. Creo que la textura del analógico es insuperable y tiene una fuerza y una magia completamente diferente a la digital. He estado recopilando una serie de imágenes y tengo en mente un primer proyecto de foto fija que se va a llamar: “fragmentos de una historia en cosas”. Será una recopilación de fotos tomadas en analógico sobre objetos que me rodean. Así que tendrás la primicia en cuanto lo tenga listo.

©Héctor David Rosales

©Héctor David Rosales

©Héctor David Rosales

©Héctor David Rosales

©Héctor David Rosales

Fotografia Fija - Héctor David Rosales 


LM: ¿Qué planes hay en el futuro para Héctor David Rosales?

HDR: Ahora mismo ando escribiendo un montón de ideas. Me interesa el contenido corto y estoy trabajando en un proyecto que va a hacer una serie de cortometrajes experimentales. Quiero desarrollar el proyecto de foto fija que te comenté y seguir trabajando en proyectos como director de fotografía en documentales mayormente y estar al tanto de las sorpresas trae la vida para los próximos meses. 

¡Muchas gracias por invitarme a este espacio, un abrazo grande hermano!


LM: Gracias a ti Héctor David y bienvenido a La Manigua 


Miami 16 de Septiembre del 2020

“Año de la Pandemia”


Tria Giovan

Tria Giovan 


Personal Work , Commercial Work , Libro “The Cuba Archive” 


En el año 2017 mi amigo Jorge J Pérez me llama un día y me dice: He descubierto a una fotógrafa que tiene un trabajo sobre Cuba que te va a encantar. Siendo el escéptico que soy, y después de haber visto tanta fotografía sobre Cuba que no motiva a nada, dudé. Pensé para mis adentros, ¿Qué puede aportar una fotógrafa foránea al imaginario de mi país que no haya visto ya? No pude estar más equivocado. Con un trabajo extenso, intimo y carente de la visión “turística” de la que pecan tantos fotógrafos extranjeros, Tria Giovan se dio a la tarea de conocer la Isla de punta a cabo, establecer relaciones y acercarse sinceramente a la realidad cubana de los años 90. Claro, su obra es mucho más que Cuba. Aquí les dejo esta entrevista que tuvo la amabilidad de concederme. 


 La Manigua: Hola Tria, bienvenida a La Manigua. Estoy muy feliz de tenerte aquí. ¿Quién es Tria Giovan? ¿Dónde nació, cuál es tu origen?

Tria Giovan: ¡Hola Rainy! Gracias por tenerme aquí y por tomar un interés en mi trabajo.

Me considero una hija del Caribe con raíces en la costa este, aunque nací en Chicago, IL de padre griego y madre estadounidense, así que agrega algunos genes de inmigrantes estadounidenses de origen inglés y Mediterraneo a la mezcla. Mis padres se conocieron mientras estaban de vacaciones en la isla de St. Thomas en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos a fines de los años cincuenta. Después de varios inviernos fríos en Chicago, es que se mueve la familia allí en 1964, donde mi padre abrió Calypso, un negocio de fabricación de helados, y más tarde Villa Olga, un pequeño hostal y restaurante (actualmente Olga’s Fancy y está a cargo de mi hermana). Pasábamos los veranos en Rhode Island, donde vivía la familia de mi madre. Asistí a un internado para la escuela secundaria y Hampshire College, ambos en Massachusetts. Me mudé a Nueva York en 1984, que sigue siendo mi residencia principal.

©Tria Giovan

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Serie “The Cuba Archive” Tria Giovan


LM: ¿Cómo te iniciaste en la fotografía? ¿Obtuviste educación / capacitación formal en el campo?

TG: Mis dos padres eran fotógrafos ávidos. Mi madre durante su juventud trabajaba para un fotógrafo en Bronxville, Nueva York, y mi padre documentó sus aventuras y su familia con transparencias perfectamente expuestas tomadas con sus dos Leicas de 1946 y 1955. Cuando tenía ocho años, y estudiaba en casa, mi madre organizó una clase de fotografía, y esa fue mi primera introducción. Continué en la escuela secundaria y obtuve una licenciatura en Fotografía de Bellas Artes de Hampshire College. Cuando me mudé a Nueva York, sabía poco sobre fotografía comercial, como una carrera, o los aspectos técnicos de la iluminación, la ubicación y el rodaje de estudio. Trabajé como asistente de varios fotógrafos, antes de hacerlo por mi cuenta. He trabajado como fotógrafa comercial, editorial, de viaje y diseño de interiores por más de 30 años. Además de trabajar en proyectos personales. ¡He estado muy ocupada las últimas décadas!

©Tria Giovan

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Serie “The Cuba Archive” Tria Giovan


LM: La primera vez que vi tu trabajo fue gracias a mi amigo Jorge, que me lo mostró un día en 2017. Creo que fue en la época en que estabas a punto de publicar tu libro “The Cuba Archive”. Investigando un poco, descubrí que habías publicado un libro anterior sobre Cuba llamado “Cuba: La isla elusiva”. ¿Existe alguna diferencia entre estos dos cuerpos o trabajo? ¿Y qué has encontrado en Cuba que te haya hecho decidirte a hacer estos proyectos?

TG: Me interesé por primera vez en Cuba como resultado de mi infancia caribeña. Fuí testigo del desarrollo y la homogeneización de la isla en los años 60 y 70, esperaba encontrar en Cuba un lugar que había escapado un destino similar, debido a su aislamiento del resto del mundo. Mi primer viaje fue en 1990, y durante los próximos seis años regresé en once ocasiones de un mes cada una, viajando por todo el país. Me sumergí en la historia, la literatura y la actualidad, decidida a hacer un cuerpo de trabajo informado. Explorar la isla, desarrollar relaciones y presenciar cambios extraordinarios fue estimulante y esclarecedor, además de desalentador e inquietante. En un contexto íntimo y, a menudo, melancólico, me sentí atraída por fotografiar las sutilezas y complejidades del día a día de Cuba.

En 1996, Abrams publicó “Cuba: The Elusive Island” con una selección de un centenar de estas imágenes. Veinte años después, con los negativos en color originales de 6 x 9 cm degradándose, edité y escaneé 1000 de las más de 25.000 imágenes para su conservación. Después de tanto tiempo, tantos acontecimientos, y con el beneficio de la madurez artística y visual, he encontrado muchas imágenes convincentes que me había perdido, o que habían adquirido un nuevo significado histórico. En 2017, Damiani Editore publicó “The Cuba Archive”, una selección de 125 imágenes, la mayoría de las cuales nunca había visto. Creo que este proyecto fotográfico es una documentación exhaustiva e importante de una época muy específica, el Período Especial, en la larga y legendaria historia de Cuba. Dicho esto, es un proyecto muy cercano a mi corazón, que hice con amor, cuidado y consideración, plenamente consciente de los complejos temas políticos y emocionales que para muchos están indisolublemente ligados a Cuba.

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Series “Sand Sea Sky” Tria Giovan


LM: Otra serie que tienes y también es un libro que se llama ” Sand Sea Sky”. Creo que trata de las playas de Sagaponack , Long Island en el estado de Nueva York. ¿Cómo nació este proyecto? ¿Qué te hizo decidirte a fotografiar esas playas? ¿Cómo lo abordaste? ¿Sigues siempre el mismo método cuando trabajas en un proyecto?

TG: “Sand Sea Sky-The Beaches of Sagaponack” fue publicado por Damiani Editore en el año 2012. Fue la culminación de diez años de fotografiar un tramo de playa de cinco millas en el extremo este de Long Island. Después de muchos años de viajar a Cuba y de asignaciones, quería encontrar un proyecto que estuviera más cerca de casa. Alrededor de este tiempo, comencé a estudiar seriamente la meditación y el yoga y luego vinieron los eventos del 11 de septiembre del 2001. Habiendo vivido siempre cerca del agua, encuentro paz y consuelo en la playa (es como mi iglesia) y cuando fotografío, me concentro mucho en el presente. Trabajar en este proyecto fue meditativo y tranquilizador y me restauró el espíritu, por lo que no es de extrañar que regresara tan a menudo como fuera posible. También es un lugar de increíble belleza donde la luz, las mareas y el viento cambian estacionalmente, cada día y cada hora, y el océano, la arena y el cielo son un lienzo que se transforma sin fin con una paleta infinita. La colección de sesenta y tres imágenes elegidas entre más de diez mil, busca impartir la paz y la calma y la poderosa fuerza y ​​el asombro de las fuerzas naturales en juego en este tramo de playa de 5 millas.

LM: ¿Es importante para ti trabajar en proyectos fotográficos? ¿Lo decides de antemano o es algo de lo que te das cuenta más tarde cuando empiezas a ver tus fotos? ¿Qué motiva a Tria a salir y trabajar en un proyecto?

TG: Sí, siempre estoy involucrada en algún tipo de exploración fotográfica, siempre estoy pensando en el próximo proyecto. Tengo muchas buenas ideas, pero puede ser un gran esfuerzo poner una idea en acción. Algunas que parecen buenas sobre el papel, nunca llegan a buen término, y otras que no están claramente definidas se unen más fácilmente. Me atraen los temas que ofrecen un compromiso con el mundo exterior y una visión de mi reino interior al tiempo que contribuyen a mi evolución como artista. Es un compromiso, ya que necesito tiempo para revelar las complejidades de un tema. Así que todo esto puede resultar abrumador al pensar en un nuevo proyecto. En última instancia, la pregunta para cualquier artista es “¿Qué me veo obligado a hacer?”

©Tria Giovan

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©Tria Giovan

©Tria Giovan

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Serie “The Cuba Archive” Tria Giovan


LM: ¿Crees que las mujeres están bien representadas en el mundo de la fotografía o en el mundo del arte en general?

TG: Históricamente, fotógrafas de la talla de Margret Bourke-White, Dorothea Lange, por nombrar unas pocas, demostraron que las mujeres pueden competir en un mundo dominado por hombres como lo es el campo de la fotografía. El trabajo de Susan Meiseles en Centroamérica en los años 70 probablemente allanó el camino para futuras fotógrafas de conflictos. Sin duda, encontraron muchos obstáculos para llegar a donde llegaron. Después de todo, ¿Se ha emparejado el campo? No lo creo. Todavía hay muchas organizaciones, donde hay muy pocas o ninguna fotógrafa. Me abstendré de nombrarlos aquí.

©Tria Giovan

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©Tria Giovan

©Tria Giovan

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Serie “Rhode Island” Tria Giovan 


LM: Les hago a todos los entrevistados la misma pregunta, quizás redactada de manera diferente. Como artista y fotógrafa, ¿Tienes personas o cosas que hayan sido de gran influencia en tu carrera?

TG: Mi profesor universitario Jerome Liebling tuvo un profundo efecto en la forma en que fotografío. Era un fotógrafo documental con un enfoque directo y una mirada inquebrantable. Fotógrafos como Adam Bartos y Mitch Epstein que hacen un “trabajo de color puro” también tuvieron una gran influencia. Sobre todo, el ambiente de mi infancia, los colores, la luz, y los lugares, dieron forma a mi sensibilidad visual y la forma en que me muevo en el mundo.

LM: ¿Cómo ha afectado la pandemia tu vida, tu trabajo y tus planes? ¿Qué le depara el futuro a Tria Giovan?

TG: Refugiarme por la pandemia no fue un problema para mí, ya que mi trabajo puede ser solitario, y siempre tengo cosas que hacer. Hubo un par de proyectos que se han estancado y ciertamente no planearé nada de viajes extensos. Estoy editando y escaneando un proyecto de treinta años de fotografías de mi familia, nuestra casa y sus alrededores en Rhode Island. Hice una película de dos minutos sobre mi tiempo durante la cuarentena para “historias de artistas de la pandemia” de The Parrish Museum, que pueden ver aquí. 


Tria Giovan - Historias de Artistas en la  Pandemia The Parrish Museum


Me siento muy afortunada de haber conocido la fotografía a una edad tan temprana. Me ha sostenido y ha enriquecido profundamente mi vida, y sin duda continuará haciéndolo en el futuro.

©Tria Giovan

©Tria Giovan

©Tria Giovan

©Tria Giovan

©Tria Giovan

©Tria Giovan

©Tria Giovan

©Tria Giovan

Serie “My trees” Tria Giovan


¡Gracias Rainy por esta oportunidad! 


LM: Gracias a ti Tria y bienvenida a La Manigua.


Miami-New York

Septiembre 9 del 2020.

“Año de la pandemia”


Viviana Zargón

Autoretrato de Viviana Zargón 


Facebook , Instagran, Estudio, Web


Por el año 2015 aproximadamente, visité la exposición “Arte Factum / Fitctions” organizada por el colectivo curatorial Aluna donde pude apreciar por primera vez el trabajo de Viviana Zargón y fue amor a primera vista. Sus fotografías desplegadas por todas las paredes de aquel amplio lugar son de esas que te invitan a viajar, te toman de la mano y te transportan al universo de esta artista visual extraordinaria. Sí porque Viviana no es fotógrafa, no que vá. Viviana es todo un compendio de creatividad. Pintura, fotografía, Instalación y hasta trabajos en 3D . Luego tuve la dicha de compartir espacio de galería con ella durante la muestra “El objeto y la imagen” organizada también por Aluna en el espacio de galería Concrete Space. Y finalmente nos conocimos durante la presentación de su libro “Itinerancia/Itenerancy” editado por Aluna y desde ese entonces hemos empezado una linda amistad.  Sin mas rodeos, aquí les dejo la entrevista de esta semana. 


La Manigua: Hola Viviana. Aunque nos conocemos personalmente, no conozco mucho sobre ti y tu trabajo. Sé, por la breve investigación que he hecho, que eres una artista destacada, tanto en Argentina como en el extranjero. Cuéntame un poco: ¿Quién es Vivana Zargón? ¿Dónde naciste y te criaste?

Viviana Zargón: Soy artista visual, nací, vivo y trabajo en Buenos Aires aunque me considero habitante de diferentes sitios. En los últimos años viajé y viví por temporadas cortas en otras ciudades, con lo cual mi vida profesional y personal se ha ampliado y mi sensación de habitar el mundo, también. Desde pequeña tuve mucho contacto con el arte, me crié entre artistas y galeristas.

Mi formación tuvo una orientación artística. Asistí durante varios años a un Instituto Vocacional de Arte Infantil, donde estudié entre otras cosas teatro, danza, música, instrumentos y artes plásticas. Tambien participé de un Coro de niños del Mozarteum Argentino -ex coro del Teatro Colón-, dirigido por el maestro Valdo Sciamarella quien organizaba giras y conciertos en importantes teatros de la región. La música para mí fue, entre otras, una elección de vida que finalmente no tomé.

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

Serie “Objetos Inútiles (recortados)” Viviana Zargón 


 LM: ¿Cómo llegas al arte? ¿Cómo fueron tus comienzos?

VZ: Luego del recorrido que te he mencionado me fui acercando poco a poco a las artes visuales. Durante mi infancia y más tarde en mi adolescencia concurrí a diferentes talleres de artistas donde trabajé en distintos medios. En 1976, durante la dictadura militar y luego de terminar el bachillerato, me fui a vivir en Barcelona. Una vez allí, comencé mis estudios universitarios en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona, donde después de unos años me recibí de Licenciada en Bellas Artes. Tuve como maestro a Joan Hernádez Pijuan y de compañeros a varios artistas que en el presente son reconocidos a nivel internacional. A lo largo de esos años atravesé una historia personal con grandes obstáculos, que dicho sea de paso, me ofrecieron herramientas para enfrentarme con fuerza a los nuevos proyectos. Ya en 1982 retorno a Buenos Aires con una formación artística sólida y orientada hacia prácticas no académicas dentro del campo de las artes. En el contexto de la vuelta a la democracia con todas sus implicancias, me integro en la esfera local, construyo nuevos vínculos con artistas, llevando a cabo experiencias creativas colectivas. Comienzo a elaborar una nueva producción pictórica, la cual es incluida en gran número de exhibiciones paradigmáticas de la producción artística de los años 80 en Buenos Aires. Así comienza mi carrera profesional.

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

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©Viviana Zargón

Serie “Artefactos y Ficciones  ” Viviana Zargón

 

LM: ¿Cómo llegas de la pintura a la fotografía?

VZ: Los años 90 constituyen una etapa de transición para mi obra. Dejo paulatinamente la pintura anterior para comenzar una nueva búsqueda. Me aboco a trabajar en el taller con grandes telas de formato vertical con motivos geométricos o caligráficos organizados en forma de bandas verticales.

En 1993 surge en mi trabajo el campo iconográfico que más tarde constituiría el eje de mi obra: las ruinas urbanas. Ese mismo año realizo una muestra individual en la galería Julia Lublin en Buenos Aires. En 1995 por primera vez traslado miméticamente sobre la tela una fotografía en blanco y negro que ocupa - en un principio - la parte superior, y paulatinamente irá avanzando sobre la superficie del lienzo hasta ocuparlo por completo. En 1998 encuentro una “imagen distintiva” (en palabras de Valeria González en el libro Viviana Zargón, publicado en el 2015 en Buenos Aires) que se irá expandiendo desde la pintura hacia la fotografía; y recientemente hasta el arte objetual, siempre dentro de este interés por la memoria, que subyace en las arquitecturas industrializadas, nuestras ruinas urbanas.

©Viviana Zargón

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©Viviana Zargón

Pinturas - Viviana Zargón


LM: ¿Es la fotografía tu principal herramienta a la hora de crear?

Durante mi investigación descubrí que usas otros medios como el acrílico y los lienzos. Además haces instalación, trabajo en papel y hasta 3 D ¿Cómo es el proceso a la hora de decidir qué medio trabajar?

VZ: Desde 1998, como lo comenté en la pregunta anterior, utilicé la fotografía como punto de partida para la construcción de mi obra pictórica. Comencé a emplear mi archivo fotográfico de espacios industriales abandonados (producto de reiteradas crisis y reconversiones económicas).

Actualmente trabajo con diversos medios como los que tú mencionaste. El proceso que implica darle una forma real y concreta a un proyecto de trabajo resulta ser complejo. Voy modificando el medio según el proyecto que realizo, elijo los materiales que considero expresan con mayor precisión cada idea. Es a partir de esa base que tomo un camino. Esto me otorga libertad y me permite investigar diferentes lenguajes y nuevas materialidades.

©Viviana Zargón

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©Viviana Zargón

Serie “De la Industria” Viviana Zargón


LM: ¿Como mujer, te ha sido difícil abrirte camino en el mundo del arte? ¿Has encontrado muchos obstáculos?

VZ: Nunca he sentido una limitación por ser mujer. Creo que el trabajo duro y la fuerza con que he encarado mi carrera artística dio buenos frutos. Mi obra habla por sí misma y es por lo que en definitiva se considera a la hora de ser incluida en alguna exhibición, premio o bienal de arte. A pesar que no fue mi caso, soy consciente y adhiero a las reivindicaciones de las mujeres artistas que trabajan en problemáticas de género en el ámbito.

©Viviana Zargón

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©Viviana Zargón

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Serie “Tren de la Costa” Iconografías. Viviana Zargón 


LM: En estos tiempos de justicia social y cambios: ¿Hay algo preocupe a Viviana? ¿Cuál crees tú que es el papel que debemos desempeñar los artistas dentro de este proceso?

VZ: La justicia o la injusticia social es una problemática de todos los tiempos. Creo que un artista que no es sensible a esos hechos no es un artista. Por supuesto que tenemos una responsabilidad social que en mi caso se puede observar en mayor o menor medida a través de mi obra.

©Viviana Zargón

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Serie “Artefactos y Ficciones” Viviana Zargón 


LM: Tu trabajo sobre las industrias y fábricas en Argentina me fascina. Tuve la oportunidad de escucharte hablar un poco de esto durante la presentación de tu libro en la pasada feria de Miami Art Basel en diciembre del 2019. Me gustaría que me hablaras un poco de estos proyectos. ¿Cómo decidiste que debías hacerlos y de qué forma enfrentas algo de esta envergadura?

VZ: Este proyecto posee dos vertientes: una biográfica y otra que reposa en el interés y la elección que construí en mi trabajo de forma gradual.

La historia relacionada con dicho proyecto comienza a mediados de los años 90, cuando la Argentina se encontraba envuelta en una serie de cambios políticos y económicos. En aquella época yo era profesora de la Escuela Superior de Bellas Artes “Ernesto de la Carcova” (actual Museo de Calcos), ubicada en la zona portuaria de Buenos Aires. Durante mis viajes hacia el trabajo veía cómo iba cambiando el paisaje: grandes construcciones que habían sido parte de un puerto pujante estaban siendo demolidas para construir lo que hoy es Puerto Madero.

Debo contar que desde mi infancia siempre había transitado el puerto junto a mi padre porque él trabajaba en un frigorífico que exportaba carne al exterior.

Con la inquietud que me llevaba a acercar ese pasado e inmortalizarlo; y, al mismo tiempo, ser testigo de una transformación, decidí ir a tomar fotos del lugar donde él solía trabajar: un dock, una antigua construcción, donde se almacenaban granos o se refrigeraba carne para su exportación.

Encontré en ese sitio una grúa desmantelada que fotografié por fragmentos y después utilicé en varias de mis producciones pictóricas. Éste fue el comienzo de un trabajo de búsqueda y documentación de espacios industriales en desaparición.

Así fui construyendo un archivo documental fotográfico que da cuenta del cierre de las industrias que paulatinamente fueron desapareciendo.

En el 2015 realicé una muestra individual de fotografía En Miami titulada “Artefactum / Fictions” en el espacio Focus Locus de Aluna Art Foundation, que fue curada por Adriana HerreraWilly Castellanos. Es en esta muestra que surge la idea de investigar en el archivo fotográfico para realizar un proyecto curatorial que se expondría en formato de libro; recreando, a modo de recorrido, una práctica itinerante cartográfica con imágenes documentales realizada durante 3 décadas.

Trabajamos juntos durante los años que siguieron. “Itinerancia / Itinerancy” de Viviana Zargón se terminó de imprimir en julio de 2019 y se presentó en Miami en diciembre del mismo año. Estoy muy agradecida por el trabajo realizado por ambos con una curaduría invalorable, textos de una gran profundidad y un diseño editorial impecable.

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

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©Viviana Zargón

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Serie “Cementerio de Grúas” Viviana Zargón  


LM: ¿Cuáles han sido tus mayores influencias como artista y como persona? 

VZ: Creo que soy una persona que transita la vida modificando sus intereses y creciendo en sus afectos en forma continua, mucha gente ha sido importante para mí en lo personal y en lo profesional.

Tampoco puedo mencionar a un único artista que me haya influenciado en forma clara, son muchos los que me han conmovido y que han dejado una huella en mi trabajo. En la práctica cito de forma directa o indirectamente, consciente o inconsciente a muchos de ellos. Por supuesto que conociendo los tramos de la historia del arte, se pueden identificar claramente algunas referencias como las de Bernd y Hilla BecherMarcel DuchampMario Merz, entre otros. Sobre todo voy de la mano de muchas producciones contemporáneas de artistas y colegas de mi propia generación.

©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

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©Viviana Zargón

©Viviana Zargón

Serie “Objetos Memorables” Viviana Zargón 


LM: ¿Qué planes y  proyectos nuevos hay en el futuro de Viviana Zargón?

VZ: Desde que comenzó la pandemia los planes han cambiado.

Desde el primer día tuve claro que este iba a ser un proceso largo y que había que reaccionar en forma inmediata a esta nueva situación. El 1ero de abril de 2020 hubiera inaugurado una muestra individual en NY. Me pregunte ¿qué podría hacer en esta situación de cuarentena? Decidí comenzar a formarme en otras áreas del campo de la teoría y la práctica de las artes. Actualmente estoy asistiendo al programa Pac curadores que se realiza virtualmente, desde la Plataforma de la galería de Gachi Prieto Arte Contemporáneo en Buenos Aires. Poseemos un tiempo distinto que debemos tomar con responsabilidad. El reto es plantearse cosas nuevas hasta que obtengamos una forma “segura” de volver a transitar el mundo.


Gracias por contarnos un poco de ti y tu obra Viviana. 

Bienvenida a LA MANIGUA. 


Miami - Buenos Aires

Septiembre 2 del 2020.

“Año de la Pandemia”


Sebastián Elizondo

Sebastián Elizondo. Cortesía de Rainy Silvestre


(Página Web, IMDB, Instagram, Facebook)


Conocí al tío Sebas, como cariñosamente le digo, hace alrededor de 3-4 años. Pero no fue hasta el año pasado que realmente LO CONOCÍ. Sebas en mi opinión es un tipo sin filtros, que te las dice en la cara como te las tenga que decir, pero si algo tiene garantizado quien lo conozca, y de ahí parte mi admiración, ¡es que la sinceridad le brota por todos lados!. Esa sinceridad que según él mismo admite le ha traído más de un problema. Con esa misma sinceridad mira, observa y captura imágenes fascinantes. El día que me lo presentaron, durante los preparativos de una exhibición organizada por Aluna Art Foundation en el espacio Concrete Space Arts en el Doral, no sabía que tenía delante a un fotógrafo de trayectoria, con vasta experiencia. Recuerdo que lo subestimé en mi mente, error fatal que supe corregir a tiempo. Esto él no lo sabe, lo estará leyendo al mismo tiempo que ustedes. Descubrí sus fotos que no paraban de asombrarme una tras otra. Sebas lo sabe: su manejo de una cámara y su técnica son envidiables. Aprendo de él constantemente; pero creo que está bueno ya de trova. Les dejo aquí su entrevista y que la disfruten. 

©Sebastian Elizondo

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©Sebastian Elizondo

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©Sebastian Elizondo

Serie “Cambula”. Sebastián Elizondo


La Manigua: ¿Quién es Sebastián Elizondo? ¿Dónde naciste, dónde te criaste? Háblame de tus primeros años.

Sebastián Elizondo: Soy un tipo que ha andado siempre en los vericuetos del arte de una manera u otra - fotografía, cine, diseño gráfico - y he podido vivir de ello, por lo que me siento afortunado.

Nací en París por circunstancias fortuitas, mis padres ambos argentinos estudiaban allá.

A los 3 años aterricé en La Habana, acompañado sólo por una azafata. Mi madre me recibió en el aeropuerto, donde tomó un avión a Centro América mientras me dejaba a cargo de Tania (Tamara Bunke), con quien compartía apartamento. Tuve una infancia compleja, llena de becas (internados), como decimos en Cuba. Mi madre viajaba mucho y por temporadas largas.

Mi rebeldía me permitió hacer el preuniversitario finalmente en la calle, ya que no me querían más en ninguna beca a pesar de las insistencias de mi madre.

©Sebastian Elizondo

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Serie “El fondo del espejo” Sebastián Elizondo


LM: ¿Cómo llegas a la fotografía? ¿Tienes formación académica?

SE: Mi madre era directora de cine y camarógrafa, así que la fotografía estuvo muy ligada a mi infancia y tuve siempre acceso a cámaras y conocimientos básicos. En una oportunidad siendo aún un adolescente creé una cámara oscura por casualidad. Pinté de negro los cristales de las ventanas de mi cuarto para hacerlo totalmente aislado de la luz tropical, pero cómo quería espiar a mis amigos del barrio en la calle hice un pequeño agujero en una de las persianas de madera. Así una tarde de sol descubrí que en la pared opuesta a la ventana había movimientos reflejados, pero todo estaba dado vuelta. Los autos y la gente pasaban cabeza abajo por la parte superior, casi pegado al techo de la habitación, y podía ver los edificios de enfrente invertidos y el cielo a ras del piso. Me pareció maravilloso. Me pasaba horas disfrutando en el interior de mi súper cámara oscura, mirando cómo se desarrollaba el mundo afuera sin necesidad de asomarme a la realidad.

Ya mayor, al mismo tiempo que finalizaba mis estudios de Historia, entré como asistente de cámara en el CINED (Cinematografía Educativa), donde aprendí mucho junto a camarógrafos de experiencia, trabajábamos en 16mm, blanco y negro, fue un aprendizaje increíble.

A los 23 años caí en el clan Mayito/Marucha de la mano de Abigail García, mi pareja en aquel momento y también fotógrafa. Esa casa de 24 y 19 en el Vedado era un caldo de cultivo impresionante, por ahí pasaba medio mundo del arte cubano, ése es el momento en que catalicé mi pasión por la fotografía.

Soy una mezcla de autodidacta y aprendiz de brujo, al lado de grandes maestros como Raúl Martínez, Mayito (Mario García Joya), Marucha (María Eugenia Haya Giménez) y Gory (Rogelio López Marín), a los que considero mis maestros.

En el año 1987 cuando llegué a Argentina desde Cuba, trabajé durante tres años como profesor de fotografía en la Universidad de Buenos Aires en la Carrera de Ciencias de la Comunicación, lo que me obligó a sistematizar toda una serie de conocimientos que tenía desarticulados como autodidacta.

©Sebastian Elizondo

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Serie “Homenaje” Sebastián Elizondo


LM: Sé que además de fotógrafo haces otras cosas como edición para televisión y cine, si no me equivoco? ¿Hay algo más que no sepamos de los talentos ocultos de Sebastián Elizondo?

SE: El cine y la TV han sido mi sustento fundamental, primero como camarógrafo, después como asistente de dirección y finalmente como editor. Además he dirigido videoclips y videos promocionales, y he  diseñado tapas de discos, libros y afiches. Como dije antes, es una suerte poder vivir de lo que amas. También cuando me aburro hago muebles de madera para mi casa, toda mi casa está llena de mis muebles rústicos, me da placer.

LM: En tus primeros años hiciste toda tu carrera en formato analógico, pero ahora sólo haces fotografía en formato digital. En tu opinión ¿Cuáles son las diferencias más importantes entre los dos formatos? ¿Estarías dispuesto a volver al analógico en algún momento, aunque solo sea de manera parcial?

SE: Mi formación fue en analógico y en analógico me mantuve durante 20 años. Buena parte de mi trabajo de esos años es en blanco y negro, 35mm. Usaba el color y el 6x6 para las portadas de discos, pero mi obra personal era en 35mm y aun añoro su olor. Disfrutaba mucho del cuarto oscuro, era magia para mí. Era un momento muy íntimo, estaba parado horas y no me daba cuenta, me apasionaba la alquimia. En aquel momento no teníamos los químicos preparados como ahora, que solo le agregas agua y los pones a temperatura. Hacíamos los químicos de cero, sulfato de sodio, bórax, etc., usando balancitas muy primitivas. Alguna vez se me acabó el hiposulfito y tuve que orinar para poder fijar una foto, eso no creo que lo puedan vivir los fans actuales del analógico.

Sigo teniendo mucho contacto con el analógico. Al tener que repasar mi trabajo de todo esos años, he tenido que escanearlo, limpiarlo y volverlo a editar en digital, así que sigo teniendo ese contacto hermoso con el celuloide.

A inicios de este siglo se potenció el uso del digital, sobre todo de manera profesional. Antes solo era una idea que muchos pensábamos que no llegaría a nada. Pensábamos que el pixel nunca podría suplantar al negativo; también pensábamos eso del cine y el tiempo nos demostró lo contrario.

Tengo una visión muy práctica de la fotografía, sin ataduras románticas. Lo importante para mí es lo que ves a través del lente, lo que tu cerebro procesa y lo que queda después del click, no el soporte donde lo registras. Es innegable a estas alturas que el mejor medio en sentido práctico es el digital. Ya después podemos entrar en rebuscadas discusiones, los tiempos de reflexión ante una toma o ante diez, la capacidad de poder disparar 100 veces ante un sujeto o de hacerlo 10, si el resultado final con el negativo es más noble, más rico, etc. Creo que son apreciaciones totalmente ajenas al resultado final, y creo que lo importante no es cómo se logre, sino que lo que se logra tenga un fin satisfactorio, y eso depende más del fotógrafo que del vehículo.

También creo que la actitud que se tome ante la fotografía es determinante. Yo nunca dejé de trabajar como lo hacía en analógico: nunca uso ráfagas, ni disparo más de dos o tres veces por objetivo. Analizo y estudio lo que tengo frente al lente de la misma manera que lo hacía hace 20 años, solo que me puedo dar espacio para hacer más fotografías y con mejores recursos.

¿Volvería al analógico? No. De hecho considero que los fotógrafos que usan el analógico viven en la nostalgia de un tiempo no vivido. A mí no me hace falta, 20 años fueron suficiente.

©Sebastian Elizondo

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Serie “Pride” Sebastian Elizondo 


LM: ¿Me puedes hablar de tus mejores experiencias como fotógrafo y algún momento que recuerdes de manera especial?

SE: Tengo muchas historias, la fotografía es una aventura constante, no alcanzaría a contártelas aquí.

En Cuba en los 80s se vivía un resurgimiento de las artes plásticas, que me permitió formar parte de un movimiento muy dinámico y de cambio. Se respiraba sensación de libertad creativa, no era necesario hacer una apología de la revolución como en las dos décadas anteriores para poder exponer. Fue una etapa hermosa.

En esa época formamos el Equipo Hexágono, que empezó como un juego de 6 jóvenes estudiantes de arte.Una experiencia maravillosa y de un aprendizaje increíble, no sólo desde el punto de vista fotográfico, sino desde lo creativo en sentido más amplio, de trabajo en equipo, al lado de jóvenes que en aquel momento no eran muy conocidos y que al día de hoy son referentes de la plástica cubana, como Consuelo Castañeda, Humberto Castro o Antonio Eligio Fernandez “Tonel”. El formar parte de Hexágono también permitió integrarme y conocer gente de la joven plástica cubana, intercambiar, crecer como artista. Quizás fue mi época más rica intelectualmente, me abrió la cabeza para formarme en lo que soy hoy. Es por eso que a pesar de haber nacido en París o de tener el pasaporte argentino, como artista me considero cubano.

©Equipo Hexágono

©Equipo Hexágono

©Equipo Hexágono

©Equipo Hexágono

©Equipo Hexágono

©Equipo Hexágono

Selección de obras realizadas por el Equipo Hexágono


LM: Tienes varias series fotográficas y todas me parecen excelentes. Es difícil escoger una para debatirla. Empecemos con “Calle 8”. ¿Cómo surgió y qué tipo de estrategia has usado al realizarla?

SE: CALLE OCHO es el resultado de una seguidilla de proyectos, como lo es UNDER THE BRIDGE. Empezó a raíz de un proyecto que llevo haciendo desde hace unos años con mis dos padres. Quise, además, fotografiar ancianos para entender su tiempo personal: la vejez. Y así fue que me lancé a hacer fotos en una calle que es muy representativa en Miami, para fotografiar personas mayores que en su mayoría vinieron hace muchos años de Cuba persiguiendo una ilusión o escapando de una desilusión, y que ahora están solos en la calle, en un mundo que no les deja de ser ajeno. Esa primera idea derivó en un trabajo más amplio sobre esta calle, evitando los lugares comunes turísticos, buscando fotografiar a los habitantes y no tanto a los visitantes. Así también surge UNDER the BRIDGE, por los homeless que la habitan, y que después retomé fuera del ámbito de la Calle 8, en Italia, España, Perú, UK y Argentina. Todo a sido una concatenación de ideas y de fotos.

Otras veces sólo busco trabajar en una idea y el proyecto queda en esa idea, como en TRAILERS.

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

Serie “Trailers” Sebastián Elizondo


LM: Trailers es una serie que has concluido recientemente. En ella se muestra claramente tu versatilidad como artista visual. Es también un poco triste, tratas un tema que afecta nuestra ciudad. ¿Cómo abordas este tipo de temas de carácter social-document?

SE: Soy y he sido un fotógrafo social, pocas veces he realizado trabajos puramente estéticos. Detrás de mis fotos siempre hay una intención humanística. Eso en ciertos ámbitos no está bien visto, sobre todo en el ámbito de cierto “arte”.

Soy un fotógrafo que me gusta trabajar mucho en la calle, con la gente, y en eso estaba cuando vino la pandemia y por la relación que suelo establecer con los fotografiados, la comunicación que se genera, tuve que evitar por un tiempo ese trabajo. Como no me puedo quedar quieto, decidí hacer TRAILERS, donde el contacto humano es menor, busco capturar la esencia de los que viven allí por sus objetos, sus pequeños hogares, sus mundos.

Como te decía, no soy un fotógrafo esteticista en el sentido puro, y sin embargo en este proyecto se juntó la búsqueda puramente estética con mi humanismo fotográfico. El descubrir un grupo de gente que vive a un paso de quedar en la calle, en una lucha contra la desaparición de ese pequeño mundo, de gente humilde en medio de un barrio de ricos.

También me gusta mucho la dinámica de colores y combinaciones que hacen dentro de sus limitaciones económicas, el kitsch, el amor por ese pequeño lugar que es su mundo: un trailer y un pequeño jardín.

©Sebastian Elizondo

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©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

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Serie “Calle Ocho” Sebastián Elizondo


LM: Obviamente eres un fotógrafo con amplia experiencia. ¿En tu opinión, cómo debe enfrentar un fotógrafo temas que se puedan considerar difíciles o delicados?. ¿En qué punto debemos como documentalistas usar nuestra discreción para mostrar algo o no? Sobre todo desde un punto de vista ético.

SE: La ética en fotografía es algo muy manoseado, y hay tantas posiciones como fotógrafos críticos. La fotografía documental, que es donde más me inserto, juega en ese límite. No soy un fotógrafo que me oculto, no saco con tele, ni desde atrás de un árbol, uso un 28mm y soy muy frontal. Para mí es esencial establecer comunicación con el sujeto, siempre he sido un fotógrafo de retratos callejeros, de sujetos mirando a cámara. Eso también es influencia de mis maestros y de mi formación en Cuba, si ves mis primeras fotos y ves las últimas, encontrarás un hilo conductor. Para mí el vínculo entre la mirada del sujeto y yo (y por extensión con el espectador) es fundamental, y ahí hay un acuerdo implícito.

Entonces, ¿qué conflicto juega la ética en ese sentido? Si mis sujetos están mostrando una actitud de complicidad conmigo, ninguna.

Algunas veces me a pasado que algún fotografiado me ha pedido que no use su foto y eso lo respeto a rajatabla. Nunca he publicado una foto donde no haya existido un acuerdo en el momento de ser tomada.

Otra cuestión es con respecto a mi trabajo UNDER the BRIDGE, es que quizás sea el trabajo que más conflicto me ha traído a nivel ético. No es fácil tratar el tema de los homeless (sin techo o sin hogar) sin entrar en enjuiciamientos morales de todo tipo. Desde que te acusen de oportunista por usar la miseria como peldaño, o que te traten de indolente por reflejar algo que otros no se animan a ver. Me ha pasado que muchas veces transeúntes me han ofendido cuando me han visto sacándoles fotos a los homeless, sintiendo que me aprovecho de la miseria. Yo lo veo diferente, y ahí vuelvo al tema de mi visión humanística. Yo busco mostrar un mundo que otros prefieren ignorar, me solidarizo con esa gente, me siento con ellos y me cuentan sus historias, me río y les ayudo en lo poco que pueda. Muchos pensarán que los uso, pero yo no hago fotografía para usar a la gente, yo hago fotografía por necesidad estética y moral.

LM: ¿Qué inspira en la vida a Sebastián? ¿Qué te impulsa a levantarte todos los días y decir: Hoy es un buen día para crear, para documentar el mundo que te rodea? Y de paso me encantaría que me mencionaras tus mayores influencias.

SE: Francamente llevo 40 años envuelto en un mundo creativo de una manera u otra y no conozco otra forma de ser. No soy un teórico,  soy una persona práctica. Lo mío es hacer, y haciendo me encuentro las 24 horas, así que se me hace difícil contestarte la primera parte de tu pregunta. Me acuesto y me levanto sintiendo lo mismo, la necesidad de hacer algo que me da placer, soy un sibarita y como sibarita disfruto la fotografía.

Mis mayores influencias:  ya te mencioné algunas. Mayito es mi maestro, muchas veces me he descubierto pensando qué diría él de alguna foto mía, sigo teniendo un vínculo estético muy estrecho con él.

El fotógrafo que más me marcó durante mi juventud fue Josef Koudelka. Su libro Gypsies lo vi por primera vez en casa de Mayito y fue como un sismo mental. Después los clásicos, desde Bresson hasta Robert Frank. Por otro lado miro muchos fotógrafos contemporáneos y fotografía actual. Para mí es muy importante mantener una constante interacción con el mundo fotográfico, ver mucho, juzgar y sacar conclusiones.

No soy un lector ávido de teoría fotográfica, cinco años de Lic. en Historia me dejaron puesto y convidado,eso se lo dejo a los críticos y curadores, yo prefiero mantenerme en el mundo de la imagen en todo sentido,para serte honesto, nunca leí Sobre la Fotografía de Susan Sontag, ni creo que lo haga.

Otras influencias… la obvia de todos los fotógrafos a nivel pictórico: Hopper, un cliché justificado y curiosamente la dupla Wing Shya/Won Kar-wai me marcó mucho durante una época. Quizás también por el lado de la narrativa del cine, pero sobre todo por la estética fotográfica.

©Sebastian Elizondo

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Serie “El Corazón de la Isla” Sebastián Elizondo


LM: ¿Qué hay en el futuro de Sebastián Elizondo? Planes, proyectos, etc…

SE: Tengo abierto varios frentes. 

Un libro sobre La Habana con textos de escritores cubanos sobre la ciudad: EL CORAZÓN DE LA ISLA. Tenía planeado un viaje a La Habana para cerrarlo a principios de año, después de viajar a Salta para trabajar con mi padre Ángel en el proyecto DOS PADRES, pero ambos viajes se cancelaron por la pandemia.

CALLE OCHO se encapricha en no abandonarme, y va por 200 fotos preseleccionadas. La idea con el curador Willy Castellanos es llegar a una selección de aproximadamente ochenta para hacer una exposición.

También tengo dos proyectos de manipulación fotográfica: EL FONDO DEL ESPEJO, un proyecto donde hago un trabajo mas personal, sobre mi infancia y AMERICAN STANDARD, proyecto sobre la intimidad, lo público y la hipocresía.

UNDER the BRIDGE es un proyecto también en danza, pero que he dejado bastante de lado por esas consideraciones éticas de las que hablamos antes, pero ahí está, estacionado pero no abandonado.

TRAILERS, sigue luchando por la realización de un libro y una expo. Es un trabajo que me encanta y le faltaría una vuelta de rosca para cerrarlo. Quiero que pase la pandemia para fotografiar algunos interiores.

El año pasado realicé un proyecto durante junio sobre la comunidad LGTB, PRIDE. Me encantaría hacer una serie sobre la intimidad de la comunidad, como viven de puertas adentro, en sus hogares. Me fascina esa idea y ahí le sigo dando vueltas.

Por otro lado con el Equipo Hexágono estamos planificando una retrospectiva mayúscula, que conllevaría mucho trabajo de recuperación de piezas, fotográfico y de documentación. Es un proyecto ambicioso y de mucha importancia. Hexágono a través de los años a devenido en un grupo importante dentro de la historia de la plástica cubana y corresponde una buena retrospectiva.

Y después, seguir mirando, seguir fotografiando y seguir procesando, no conozco otra forma de vivir.

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

©Sebastian Elizondo

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Serie “Dos Padres” Sebastián Elizondo


Muchas gracias a Sebastián por formar parte oficial de esta Manigua. Exitos en todos los planes futuros. 

Hasta la próxima entrevista. 


Miami

Agosto 26 del 2020

“Año de la Pandemia”


Lissette Schaeffler

Retrato de Lissette Schaeffler


Text in English Here


Hoy les traigo una entrevista con una fotógrafa local. Alguien que se formó en esta gran ciudad y ha hecho su carrera artística aquí. Lissette Schaeffler es una artista maravillosa y tengo el enorme placer de haberla entrevistado. Aquí se las dejo y espero que la disfruten. 


La Manigua: Hola Lissette, bienvenida a La Manigua. Cuéntame un poco sobre ti. ¿Dónde naciste? ¿Dónde creciste? Noté que tu apellido es alemán, pero eres cubana. ¿Es de ahí de donde es originalmente tu familia?

Lissette Schaeffler: Gracias por invitarme Rainy. Nací en La Habana, pero soy de Viñales, Pinar del Río. Pasé los primeros años de mi vida allí y justo después del éxodo del Mariel, mis padres emigraron a Alemania Occidental. Se podría decir que soy una verdadera guajira. Soy nieta de campesinos por un lado e inmigrantes alemanes por el otro. Mi estancia en Cuba fue corta, recuerdo muy poco, pero lo que más recuerdo es la finca de mi abuelo. Recuerdo la tierra roja, los cochinos, los bueyes, las gallinas, el campo de tabaco, las guayabas; la carreta debajo del árbol de mamoncillos y muchas otras instantáneas que entran y salen de mi banco de memoria. También recuerdo que vivíamos en un lugar donde no éramos bienvenidos. Hubo personas que tiraron huevos a nuestra casa (una vez casi golpearon a mi hermana de 12 años) y marchaban gritando “gusanos” porque nuestra familia nunca fue parte del sistema. A su vez, la finca de mi abuelo se convirtió en mi refugio, el lugar donde podía escapar y ser una niña. Debido a la enfermedad de mi abuela paterna, demoramos nuestra salida de Cuba. Alemania Occidental era diferente, no como la Alemania de hoy. Hacía frío, el idioma era difícil e incluso con el apellido “Schäffler” siempre fuimos Ausländer (extranjeros). Pero para mí, no fue tan difícil. Hice mi educación primaria allá y pude integrarme en la sociedad sin problemas. Alemania dejó un gran impacto en lo que soy hoy. Mi familia dice que soy “la alemana de la familia”. En 1986 volvimos a emigrar, pero esta vez a Miami, y vivimos aquí desde entonces. Toda mi familia está aquí. Hice el resto de mi educación aquí. Me casé aquí. Me convertí en un adulto aquí. Y, por mucho que me encanta odiar esta ciudad, Miami es mi verdadero hogar.

LM: ¿Cómo te iniciaste en la fotografía? ¿Cómo descubriste “esto es lo que quiero hacer”? ¿Cuál es tu formación?

LS: La fotografía llegó un poco más tarde para mí que para la mayoría. Durante la secundaria no tomé clases de arte y me concentré en los estudios regulares. No fue hasta mi último año de universidad en la Universidad de Miami, donde estudiaba Microbiología e Inmunología, cuando tuve que tomar el curso de arte requerido. Se sugirió la fotografía y me enamoré de ella. Para mí, fue la mezcla perfecta del arte y la ciencia. Con el tiempo, se convirtió en algo más que alquimia, se convirtió en mi medio de expresión. Una vez que me gradué en Microbiología, enseñé Química en la escuela secundaria durante tres años, pero sabía que no era lo que quería hacer. Continué tomando todas las clases de fotografía posibles en la Universidad Internacional de Florida para perfeccionar mis conocimientos. Aquí es donde conocí a mi mentora fotográfica y amiga Mirta Gómez del Valle y a su ex marido Eduardo del Valle. Con ellos aprendí a comer y respirar fotografía. Me presentaron a un mundo del que no podía tener suficiente. En 2001, me aceptaron en Savannah College of Art and Design donde hice mi maestría en fotografía. La escuela de posgrado fue uno de los momentos más fructíferos de mi vida. Tenía veintitantos años y hacía lo que más me gustaba hacer en el mundo. Todo lo que me importaba era crear un trabajo fotográfico que significara algo. Una vez que terminé la escuela de posgrado y regresé a Miami, tuve que organizar mi vida una vez más. No estaba segura de cómo ser una “artista” y ganarme la vida. Solo conocía a muy pocos que lo hicieran con éxito. Comencé a enseñar cada vez más en diferentes colegios y universidades locales, pero entendiendo que mi práctica fotográfica era lo primero. Me tomó mucho tiempo considerarme una artista, pero durante mis años de residencia en ArtCenter / South Florida (ahora Oolite Arts), me di cuenta de que esto es lo que estaba destinada a ser. Había acertado y recuperado mi voz.

LM: Tengo entendido que también enseñas. Cuéntame sobre esa experiencia y lo que significa para tu carrera como artista.

LS: He estado enseñando fotografía a nivel universitario durante unos 15 años. Enseñar es gratificante y también requiere mucho tiempo, pero si no lo disfrutara, no lo haría. Enseñar a otros también ha sido una experiencia de aprendizaje para mí. Me mantiene en sintonía con el oficio. Estudio todos los días. Si no te superas a nivel académico, los estudiantes lo notan. Miro fotografías todos los días, analizo y critico. Hay una gran cantidad de cosas que he aprendido de la docencia que influyen mi carrera artística, pero lo que más destaca es que he aprendido a desvincularme de mi trabajo, ser más crítica. Incluso cuando el trabajo puede ser profundamente personal, no me apego sentimentalmente a él.

©Lissette Schaeffler

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Series “By the hour” Lissette Schaeffler 


LM: Conocí tu trabajo hace unos tres años más o menos, lo cual es un poco ridículo ya que llevamos mucho tiempo conviviendo en la misma ciudad. Me sorprendió ver a una fotógrafa tan increíble viviendo como quien dice “a unas cuadras de mi” y no sabía nada de ella, lo cual es culpa mía. Pero recuerdo que encontré fascinante tu serie “By the hour”. ¿Cómo abordaste este proyecto y cómo se te ocurrió la idea en primer lugar?

LS: ¡Gracias Rainy! Acababa de comenzar mi residencia en ArtCenter y quería hacer algo completamente diferente a lo que estaba haciendo hasta ese momento. Había realizado algunas series fotográficas que trataban sobre la familia y la dinámica familiar. Mi abuelo acababa de fallecer y mi abuela realmente no quería participar en el proyecto sin él, así que pensé que era la oportunidad perfecta para empezar a trabajar en algo nuevo y diferente. Había estado pensando por un tiempo que quería documentar ciertas áreas importantes de Miami. Originalmente, el proyecto trataba sobre South Dixie Highway, pero poco a poco, se transformó en los moteles por horas que se alinean en nuestras principales avenidas. Mi atracción inicial fue la arquitectura. Muchos de los nuevos moteles son cajas feas, pero la mayoría conserva un vestigio de su valor histórico que me parece hermoso. Sentí que a las fotografías exteriores que estaba haciendo en ese momento les faltaba algo que no podía identificar. El familiar de un amigo era dueño de un hotel y me dieron permiso para fotografiar una de las habitaciones. En el momento que entré, supe exactamente cuál iba a ser el proyecto. Durante esa primera sesión de fotos, tuve más libertad y tiempo que con el resto de la serie. Cuando fui al segundo motel, ni siquiera me molesté en preguntar si se podía tomar fotografías en una de las habitaciones. Solo pagué la tarifa por hora como lo haría cualquier otro cliente, y pasé mi hora designada fotografiando la habitación que me dieron. Esos se convirtieron en mis parámetros: pagaría la tarifa por hora y pasaría el tiempo fotografiando el espacio. Fotografié la mayor parte de Calle Ocho y gran parte de Okeechobee Road, Biscayne Blvd y Flagler. Algunos moteles eran más interesantes que otros, y otros ni siquiera hicieron la edición final. El proceso de edición fue riguroso. No creo que tenga habitaciones de motel repetidas dentro de la serie. Después de 4 años, comenzó a volverse repetitivo y supe que era hora de seguir adelante. Me cuesta saber cuándo debo terminar un proyecto, razón por la cual los extiendo por períodos de tiempo muy largos.

©Lissette Schaeffler

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Series “Porque el conejo me arañó” Lissette Schaeffler


LM: Otro de tus proyectos es “¡Porque el conejo me arañó!” que, si no me equivoco, tiene dos partes. Espero estar en lo cierto. Al parecer, trata de la memoria y la familia. ¿Puedes decirme de qué se trata y qué significa para ti?

LS: “¡Porque el conejo me arañó!” comenzó mientras estaba trabajando en “By the Hour”. Éste fue mi regreso a mis temas recurrentes de familia, memoria y tiempo. Hasta ahora, ha sido el proyecto más difícil de conceptualizar. Una pequeña historia de fondo: en 1993, mi tío (el hermano de mi padre) estaba de visita desde Cuba y me dio a mi hermana y a mí una caja llena de recuerdos y libros de piano que pertenecían a mi abuelo paterno. No conocí a mi abuelo. Falleció antes de que yo naciera. Para mí, él era esta leyenda: un alemán alto y apuesto que fue a Cuba en la década de 1920 para buscar fortuna. Mi padre no hablaba mucho de él y, salvo alguna anécdota ocasional, yo no sabía mucho quién era mi abuelo. Me fascinó la caja. Revisé su contenido en innumerables ocasiones. Tenía cartas, fotografías, negativos, recuerdos religiosos, boletas de calificaciones, facturas y hasta su tarjeta de embarque de su viaje a Cuba en 1926. Sabía que un día iba a hacer algo con esta caja. Inicialmente, simplemente fotografié lo que encontré interesante dentro de la caja: un eco, una repetición de lo que ya estaba allí. Quería aislar el objeto y darle importancia. Estas imágenes tratan sobre el descubrimiento: encontrar a mi abuelo a través de lo que quedó atrás. Cada fotografía elegida para esta parte de la serie tiene un significado profundo y personal para mí. Mientras seguía fotografiando, supe que no era suficiente. Necesitaba hacer la transición a algo más conceptualmente sólido. Cartas e íconos se convirtieron en la segunda parte de este proyecto. Fotografié cada carta que tenía en la caja y la emparejé con un objeto representativo desde el cual el espectador puede hacer una conexión con el significado de la pieza. La obra consta de 46 dípticos. Yuxtapuse las letras con objetos baratos y kitsch, algunos encontrados y otros, pertenencias personales. Mientras armaba el trabajo, me di cuenta de que estaba haciendo una historia visual de su vida en Cuba, desde el día que llegó hasta su muerte. Veo estas imágenes como una sola pieza. Podrías apreciarlos individualmente, pero realmente entiendes el concepto cuando lo ves todo junto. Originalmente había (tal vez hay) una tercera parte de este proyecto. Quería ir a los lugares que menciona en sus cartas. Pasé un par de semanas en 2018 siguiendo la trayectoria de su vida en Alemania, hice más fotografías de la que puedes imaginar, pero solo tengo una imagen que realmente me importa. Todavía no he encontrado lo que busco. Sé que Cuba juega un papel importante, pero no es una opción para mí en este momento. El título “¡Porque el conejo me arañó!” alude a ”Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll cuando cae por el agujero detrás del conejo blanco, pero también hace referencia directa a una de las cartas en las que la sobrina de mi abuelo le dice que se deshace del conejo. Como puedes ver, este trabajo es extremadamente personal para mí y difícil de explicar. Solo espero que cuando la gente lo vea, evoque un sentido de conciencia de su propia conexión con la historia familiar y personal.

©Lissette Schaeffler

©Lissette Schaeffler

©Lissette Schaeffler

©Lissette Schaeffler

©Lissette Schaeffler

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Series “From Memory” Lissette Schaeffler


LM: Y ya que estamos en el tema de la memoria, acabo de ver su serie “From Memory” que me parece fascinante. Parece ser un tema recurrente en tu proceso creativo, ¿por qué crees que es así?

LS: Creo que nuestro cerebro es un dispositivo de almacenamiento increíble lleno de información ilimitada y, para ser honesta, mi mayor temor en este mundo es perder el mío. Me gusta la idea de reconstruir recuerdos. no me importa que sean recursos verdaderos, pero me gusta contar historias que sean basadas en el pasado. No vivo necesariamente en el pasado, pero me gusta volver a visitarlo y creo que muchas veces guía mi presente y mi futuro. “From Memory” es un poco diferente. De alguna manera, es el cuerpo de trabajo más literal que hice que alude a la idea de memoria. Es como mi versión de la narrativa de ”Eternal Sunshine for the Spotless Mind”. Esta idea en la que, las personas que conoces bien, empiezan a desvanecerse de tu mente consciente, hasta que desaparecen. Cada uno de los trabajos que he realizado, ya sea directa o indirectamente, alude a la memoria y las historias pasadas.

LM: ¿Qué inspira a Lissette? ¿Qué te impulsa?

LS: Para mí, la inspiración viene de muchas direcciones diferentes: libros, películas, música, arte, personas, historias. Pero, sinceramente, tengo una necesidad inherente de crear. No puedo pasar mucho tiempo sin hacer algo. No importa si me toma cuatro o cinco años completarlo (también trabajo muy lento), pero mientras esté trabajando en algo, soy feliz. Estos últimos meses han sido duros. Mi esposo y yo comenzamos un proyecto a principios de este año y, por razones obvias, tuvimos que tomarnos una pausa. Comenzamos con gran ímpetu y ahora me siento ansiosa por que se haya logrado tan poco. Por otro lado, no soy una fotógrafa que sale a fotografiar todos los días. Rara vez me encontrarás con una cámara a menos que haya algo en mi cabeza. Me encantaría ser un poco más como mi marido, que también es artista. Él puede ahondar en dos o tres proyectos al mismo tiempo sin ningún problema, pero mi cerebro no funciona de esa manera; cuando hago algo, me consume por completo.

©Lissette Schaeffler

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Series “Family moments” Lissette Schaeffler

  

LM: Le hago a todas las personas que entrevisto la misma pregunta, supongo que porque siento que todos tenemos algún tipo de influencia de los demás. ¿Quiénes son tus influencias? ¿Qué otros artistas, películas, pintores o pinturas, esculturas, música, etc. etc. te inspiran?

LS: Vaya, Rainy, la lista es innumerable. Comencemos diciendo que la música fue mi primer amor pero no soy músico como lo hubiese querido mi madre. La música me conmueve como ninguna otra manifestación del arte. Incluso me casé con un músico. Me encantan las canciones profundamente personales y te mentiría si te dijera que no afectan la forma en que hago mis imágenes. En cuanto a los fotógrafos, depende de lo que esté haciendo y en qué etapa de mi vida. Cuando más joven, amaba (y todavía me gustan) los retratos familiares de Harry Callahan, Emmet Gowin, Ralph Euguene Meatyard y Nick Nixon. También me encantan Living Room Series de Nick Wapplington y Ray’s a Laugh de Richard Billingham. ¿Quién no está influenciado por los grandes fotógrafos como Stephen Shore, William Eggleston y Joel Sternfeld? Profundicé mucho en el trabajo de Stephen Shore mientras hacía “By the Hour”. August Sander y la Escuela de Fotografía de Düsseldorf (o mejor conocida como la “Escuela Becher”) también han tenido una influencia increíble en mi desarrollo estético. Artistas como Bernd y Hilla Becher, Thomas Struth, Candida Höffer, Andreas Gursky, Thomas Ruff y otros me despertaron a la idea de “tipología”, que de una u otra forma parece estar presente en gran parte de mi trabajo. También me encanta el trabajo de Alec Soth, Rinko KawauchiAbelardo Morell y Todd Hido, pero esta lista sería interminable. Últimamente el cine ha sido mi mayor fuente de inspiración. Directores como Ingmar Bergman (me enorgullece decir que he visto todas sus películas), Federico Fellini, David Lynch, Luis BuñuelStanley Kubrick e incluso algunos a los que me encanta odiar como (Jean-Luc Godard, te estoy mirando ) han dejado una huella en mi conciencia artística. Pero ninguna película me ha impresionado tanto como ”Tokyo Story”, de Yasujiro Ozu. La historia es tan simple y, sin embargo, tan universal al mismo tiempo. Encontré una conexión tan fuerte con la forma en que aborda su trabajo. Sé que es alguien cuyo trabajo exploraré más a fondo.

“You are Here” colaboracíon en video Lissette Schaeffler y Bill Cruz


LM: ¿Está trabajando en algún proyecto nuevo? ¿Qué le depara el futuro a Lissette Schaeffler?

LS: Mi esposo Bill y yo habíamos estado buscando colaborar en algo hace mucho tiempo. Comenzamos a hacer una pequeña serie de videos de arte el año pasado titulados “You are Here”, guiados por la búsqueda de identidad y lugar dentro del contexto de una sociedad que se está volviendo cada vez más insular. Pero en medio de las cosas, nos aceptaron en un proyecto de residencia en Deering Estate para explorar más a fondo la permanencia de la naturaleza y nuestra desconexión de ella. El trabajo implica tanto video como fotografía. Empezamos a toda velocidad a principios de año recogiendo mucho material, pero tuvimos que parar a mediados de marzo cuando todo cerró debido a la pandemia. El Deering está abierto de nuevo, pero ahora mismo, los mosquitos y el calor son insoportables. Tenemos que esperar al menos hasta octubre para volver a los pantanos. La buena noticia es que sé que exhibiremos el trabajo a finales del próximo año o principios de 2022 en Deering House. Con suerte, también podremos exhibirlo en otras instituciones. 

“Nothing ever happens here” colaboración en video Lissette Schaeffler y Bill Cruz


¡Gracias Lissette! Por ser parte de esta Manigua. 

Lissette Schaeffler Photo


Miami

Agosto 19 del 2020

“Año de la Pandemia”

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